RELOJ CATALINO INGLÉS c. 1800

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Esto lo escribí hace unos años, siendo aún coleccionista de relojes de bolsillo. 

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Entrado el siglo XIX, la relojería inglesa decaía por su conservadurismo.

Por ejemplo, siguió empleando el caracol más allá de mediados de ese siglo:

Más adelante lo explico, pues está presente en el reloj sobre el que versa este artículo:

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Al haberme especializado en el periodo 1860-1920, deseché para la colección el hacerme con alguna pieza obsoleta de ese país y me centré en relojes suizos y estadounidenses.

Aunque, sin proponérmelo, sí acabé curiosamente con unos cuantos relojes suizos que sé seguro fueron destinados al mercado anglosajón:

Los cuatro más a la derecha son todos ocho días cuerda.

Finalmente, como despedida de esa afición, quise un reloj bicentenario (no pude sustraerme al hechizo de los mecanismos pretéritos) y, ahora sí, ahora tenía cabida meritoria un reloj inglés.

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Fiel a mi gusto, obvié hacerme con un reloj joya (busco la elegante simplicidad).

En la relojería inglesa la chichonera es la que acaparaba toda la ornamentación.

Reloj saboneta de carga por llave, con caja de plata totalmente lisa:

Prescinde de la segunda caja (chichonera), ya que la función de guardapolvo la realiza este disco giratorio:

Detalle:

Al girarlo, hasta alinear su abertura con la marca estampada en la tapa…

da acceso directo a la bocallave, permitiendo la toma de cuerda (mediante una llave). Véase:

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Colgante: pieza de unión entre la caja y la anilla de suspensión.

La tapa anterior (con bisagra) se abre al presionar el pulsador situado en el extremo del colgante:

Detalle de la muesca de cierre sobre la que actúa el pulsador, permitiendo la apertura de la tapa:

Ahora tenemos acceso a la diáfana esfera convexa (de esmalte sobre cobre), que en este reloj no va protegida por un cristal. Cajas saboneta que dispusieran de un bisel donde incrustar un cristal no se popularizaron hasta mediados del siglo XIX:

En el interior de la tapa están los punzones de ley (pureza, localización, orfebre y año). No figura estampado un número de serie:

Al ser un reloj saboneta, además de tener una tapa anterior, el colgante se sitúa a las 3:

Agujas en acero pavonado. Detalle de su eje encuadrado:

La puesta en hora se realiza girando el eje de las agujas con la misma llave de dar cuerda:

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Bisagra a las 12:

Muesca de cierre a las 6 (en el lado contrario a la bisagra). Al presionarla con un dedo al mismo tiempo que se tira hacia arriba…

Esfera y movimiento bascularán sobre la bisagra:

Permitiendo el acceder al movimiento (conjunto de piezas móviles que componen el mecanismo del reloj):

En el fondo de la caja se repiten los mismos punzones de ley vistos en la tapa anterior:

Detalle:

Ante su fuerte desgaste… lo único que puedo asegurar es que se indica una pureza de plata del 92.5%:

Aventurarme a más sólo daría pie a conjeturas:

¿Cabeza de leopardo sin corona?, se utilizó a partir de 1822. Localización… ¿Chester?:

Orfebre… ¿Edward Maddock II de Liverpool (1815 – 1837)?:

Año… ¿una ”O” correspondiente a 1832?:

Letras para la ciudad de Chester:

¿Movimiento circa 1800 en una caja de plata posterior?. Dos posibilidades:

  • Casamiento: se sustituyó la caja original (quizás contase además con una chichonera) por ser de oro. Al venderla y cambiarla por una más económica el propietario del reloj se ganaba un dinero.
  • Dar salida al movimiento/stock: práctica habitual era vender movimientos en años muy posteriores al de su fabricación y las cajas en que los pondrían sí eran contemporaneas al momento de su venta.

Resulta llamativo el detalle ya descrito anteriormente de la existencia de un disco con función guardapolvo anexo al exterior de la caja, no es habitual encontrarlo. Se agregó para abaratar costos al prescindir de una segunda caja.

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Platina plena y de latón dorado, carece (al igual que la caja) de un número de serie:

Los números de serie en un movimiento sólo serían significativos si:

    • Un “maestro relojero” desarrollaba una gran producción.
    • Un minorista, ante un volumen importante de ventas, ordenaba grabar los suyos propios para llevar registro.

Galluza o sobrevolante con…

    • Raqueta (parte que cubre completamente el volante) calada con filigrana.
    • Sujeción (con grabado) monopódica al ser fabricada en Inglaterra. Si fuese continental tendría dos pies.

Las galluzas se fabricaban en el medio rural (especialmente en él área de Liverpool) a la luz de una vela y con ayuda de limas del tamaño de una aguja. Algunas precisaban tres o cuatro semanas de paciente labor.

Detalle de la parte de la platina (también calada con filigrana) y del volante de acero:

En 1700, el matemático Nicolas Fatio descubre la manera de trabajar y perforar las piedras preciosas y su aplicación en relojería. Afincado en Inglaterra explota su invento:

Hasta 1770 los ingleses fueron los únicos beneficiarios, esto contribuyó a su supremacía relojera durante el siglo XVIII.

En la raqueta, la piedra antirroce para el eje del volante es un diamante en talla antigua, de labor artesanal:

El disco de plata numerado es un mecanismo de regulación Tompion, se ajusta la precisión del reloj (de ser necesario) girándolo mediante su eje encuadrado con una llave. Cayó en desuso en la década de 1820:

Firma en cursiva de elegante caligrafía. Manby, HADLEIGH:

Antes de su adquisición, indagué por mi cuenta el Manby de la ciudad de Hadleigh (Suffolk, Inglaterra).

Al no obtener ningún resultado, consulté en el foro de la National Association of Watch & Clock Collectors por su posible mención en alguna de estas tres famosas obras de referencia:

    • Old Clocks and Watches and their Makers, de F. J. Britten.
    • Watchmakers and Clockmakers of the Word, de G. H. Baillie.
    • Watchmakers and Clockmakers of the Word Volume II, de B. A. Loome.

Me hicieron saber que no figuraba en ninguna de ellas, siendo lo más parecido: Edward Manby, London, 1828 y John Manby, Skipton (Yorkshire), 1833.

En un reloj, según el nombre que ostente redundará en precios altos. Que en el mío no figurase el nombre de un “maestro relojero” no me supuso ningún problema, al contrario, hizo posible el poder hacerme con él.

Tres opciones respecto a la firma del reloj:

  • “Maestro relojero” desconocido en la actualidad.
  • Minorista/expendedor local que vendió el reloj en Hadleigh, ordenando previamente grabar en el movimiento su nombre.
  • Nombre del comprador del reloj y su ubicación. El minorista local, como intermediario y bajo pedido de su cliente, lo habría encargado así al “maestro relojero”.

Inciso sobre el “maestro relojero”:

Era quien terminaba de ensamblar y afinar todas las piezas de un reloj… pero para posibilitar la culminación del producto final habrían intervenido gran cantidad de distintos artesanos, proporcionándole los distintos componentes. Ya en el siglo XVIII era absolutamente imposible que un maestro relojero pudiese por sí solo construir relojes.

Inciso sobre el minorista/expendedor local. Lo abordo con el siguiente ejemplo:

Se supone que para un coleccionista español, aún teniendo que pagar dos o tres veces su valor, sería importante (debido a la difusión que ha alcanzado) tener al menos un reloj auténtico firmado por Don José Rodríguez Losada (1801-1870), pero… no llegó a regentar ni una mediana manufactura, sino un prestigioso local en el que, eso sí, se le ofrecerían como proveedores los más cualificados artífices londinenses del ramo.

El coleccionista que no supiese y se entere ahora de lo expuesto en los dos incisos… no debe sentirse sorprendido, sino darle al asunto el estricto significado que tiene.

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Los relojes eran extremadamente caros debido a la mano de obra involucrada en su fabricación. Se montaban individualmente a partir de piezas artesanales.

No sería hasta finales del siglo XIX el lograr que los relojes de bolsillo por fin fueran asequibles. Fue a partir de los desarrollos en la producción mecanizada y los diseños de Georges-Frédéric Roskopf (Roskopf Patent) en Suiza y Daniel A. A. Buck (Waterbury Watch Company) en Estados Unidos.

En la colección conté con dos piezas representativas de ambos hitos:

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Con el último apartado no quiero aburrir. Intentaré ser breve, claro y conciso. 

El movimiento de este reloj:

Se halla incluido entre dos láminas de metal paralelas, denominadas platinas, mantenidas a la distancia conveniente por cuatro pilares cilíndricos:

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Detalle del sistema cubo-caracol, provisto de una cadena:

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El muelle real, de acero y con forma de espiral enrollada:

Es la fuente de energía, la acumula al dar cuerda al reloj con la llave.

Está incluido en el interior del cubo:

Sobre la cara externa del cubo se enrolla una diminuta cadena (tipo bicicleta) unida al caracol:

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El caracol es un tronco de pirámide estriada a espiral:

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El sistema de recogida de cuerda:

Sin cuerda la rueda caracol está vacía:

Al dar cuerda la cadena pasa del cubo a la rueda de caracol (se enrolla desde abajo hacia arriba):

El muelle real se tensiona y lucha por volver a su forma original. Finalmente (pero muy lentamente) recuperará toda la cadena y, es entonces cuando se para el reloj.

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El escape se encarga de controlar y regular el efecto de la cuerda del reloj (acompasa la frecuencia en la marcha).

Los relojes catalinos… tienen un escape de rueda catalina:

El escape desemboca en el volante, la última pieza del reloj que recibe el impulso de la cuerda:

El volante es un oscilador mecánico, funciona de manera análoga al péndulo en un reloj de péndulo. Es el órgano regulador de la marcha.

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