MI RELOJ. 1ª Parte.

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Los zapatos, la corbata y el reloj lo dicen casi todo de su propietario.

Permítanme disertar sobre un objeto que, aunque fabricado en 1942, no forma parte de la colección.

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No poseo ningún reloj de pulsera. No soporto llevar nada en el pulso.

Los de bolsillo que conformaron mi anterior colección reunían grandes valores, pero automáticamente perdieron el de su funcionalidad fuera de casa, al no salir.

Cuando llevaba más de tres años adquiriendo conocimientos y coleccionándolos… hete aquí que tuve una “epifanía relojeril”.

Por primera vez me encontré mirando un reloj de bolsillo con ojos de usuario, aunque hoy, como instrumento que sirve para medir el tiempo, sea anacrónico.

Siendo coleccionista hubiese sido un total despropósito hacerme con él. Está a años luz de conservar su estado original.

Como usuario… fue la mejor elección posible, una inversión de 157,50 € puramente emocional que refleja los gustos y las inquietudes que desarrollé.

Para mí auna magistralmente los dos ámbitos que estimo con mayor poder evocador: en origen se trató de la versión militar del más famoso reloj de ferroviario (el Hamilton 992, un calibre mítico de calidad superior con el más alto grado y nivel disponible de la época, diseñado para su desempeño en los ferrocarriles).

Mi reloj, nada más ser retirado del servicio (contribuyó a ganar la Segunda Guerra Mundial) fue acondicionado para uso civil, pero se respetó el grabado que da fe de su vida anterior, las especificaciones requeridas por las Army Air Forces para la navegación aerea:

Sería ideal para llevar con frac o esmoquin, pero no tengo.

Lo porto en el bolsillo pequeño de los pantalones vaqueros (icono norteamericano). La finalidad de dicho bolsillo, que ha perdurado hasta nuestros días, era alojar el reloj y el mío además es estadounidense.

Por seguridad, va sujeto mediante una leontina a la trabilla del pantalón.

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La historia de la relojería americana está relacionada íntimamente con las líneas ferroviarias.

Al carecer de una tradición artesanal de varios siglos, los primeros en desarrollar la industrialización de la relojería fueron los norteamericanos. Nada que ver con la paulatina progresión suiza.

En Estados Unidos (gracias a la experiencia adquirida en la fabricación de armas de fuego) aplican a mediados del siglo XIX la producción en masa con plena mecanización.

Se reunieron potentes empresarios que construyen enormes fábricas de relojes nunca vistas. La producción será gigantesca y, con el uso de piezas/componentes intercambiables, se lanzan grandes series de calidad a precios razonables.

1874. Se crea en Lancaster (Pennsylvania) la fábrica Adams & Perry Watch Manufacturing Company.

1892. Tras vicisitudes económicas, reorganizaciones, cambios de nombre y denominándose ya Keystone Standard Watch Company… entra en bancarrota y su activo es vendido en subasta pública a un grupo de inversionistas de Lancaster. También habían comprado la Aurora Watch Company, otra fábrica de relojes quebrada.

Keystone Standard Watch & Co. aportó  los talleres:

Aurora Watch Co. aportó la maquinaria, movida desde Aurora (Illinois) a Lancaster (Pennsylvania):

Se funda en 1892 la Hamilton Watch Company:

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Hasta 1941 Estados Unidos no entró en la Segunda Guerra Mundial.

En la navegación aérea, un reloj de alta precisión era uno de los instrumentos indispensables para realizar cálculos y mediciones con las que situar la posición del aparato sobre el mapa.

Los tres tipos estándar de relojes, regulados como cronómetros de navegación, utilizados en los aviones de combate fueron:

  • De pulsera: dotados con segundero central, esfera y agujas luminosas:

  • El navigational stop watch:

  • Y el master navigation watch, utilizado como fuente maestra de información de la hora:

Uno de los relojes de bolsillo militares con mayor tecnología funcional. Una excelente máquina que cumplió los requisitos de precisión y fiabilidad exigidos por las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial:

Segundero central y una esfera negra con formato 24 horas marcada G.C.T. (Greenwich Civil Time). Esa fue la configuración original en mi reloj.

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Tal era la alta precisión del master navigation watch (diseñado para ser el reloj maestro de navegación en una aeronave, de la misma forma que un cronómetro de marina lo era en la navegación de a bordo), que se suministró allá donde fuese necesaria una medición fiable:

  • Fuerza Aérea: en cazas.

Y bombarderos:

  • Ejército de Tierra: artillería de costa.

Y tanques:

  • Marina: se utilizará como apoyo a los instrumentos de navegación.

Para poder determinar en cubierta la posición geográfica con el sextante…

el oficial no podía llevar consigo el cronómetro de marina…

ya que debía ser tratado con sumo cuidado…

lo haría con su master navigation watch, previa comprobación de su exactitud con el cronómetro de marina:

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Debido a la importancia del master navigation watch, algunas unidades fueron acompañadas junto con una caja que lo protegía de los campos magnéticos y de las vibraciones, además de mantenerlo en posición horizontal para mayor exactitud (las ruedas únicamente soportarán fricción en un pivote, en vertical la fricción es en ambos extremos de los pivotes).

En la Marina se emplearon 7.726 cajas, todas de madera para evitar su corrosión:

Las cajas de dotación para la Fuerza Aérea y el Ejército de Tierra (vehículos blindados), fueron de metal:

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El master navigation watch no era un modelo de reloj específico. Durante la contienda bélica se emplearon cuatro calibres del más alto grado de distintos fabricantes, los adaptaron y diseñaron para satisfacer las necesidades concretas del ejército (cumplir sus especificaciones).

Al utilizar como base calibres ya existentes y tener que dotarlos de un segundero central, tuvieron que recurrir a los segundos indirectos:

La rueda del cañón de los segundos no forma parte del tren de ruedas principal, es añadida “exteriormente”, además de un puente sobrepuesto mínimo, todo ello aumenta el grosor del calibre y requiere un diseño ejecutado con gran maestría para poder conseguir una marcha fluida, regular y precisa de la aguja de los segundos.

Los 4 calibres y detalle de sus segundos indirectos:

  • Longines-Wittnauer Watch Co. Inc.:

Fue el único con dos puentes sobrepuestos:

  • Waltham, 5.000 unidades:

  • Elgin, 20.800 unidades:

  • La Hamilton Watch Company modificó su calibre insignia (el grado ferrocarril 992), fue la fábrica que obtuvo más contratos militares, proveyó 96.082:

La eliminación del mecanismo del segundero central en mi reloj dejó visible el cañón (un cilindro hueco):

El otro extremo:

El sustituir la esfera por una de 12 horas supuso revertir otra modificación del calibre base: con la de 24 horas la aguja para indicar las horas se mueve a la mitad del ritmo de un reloj normal. La rueda de los minutos y la rueda de las horas se cambiaron.

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VÉASE…
MI RELOJ. 2ª Parte.

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